lunes, julio 22, 2013

Chapter 1 La historia continúa

| Justin |


-Sheryl, eres la única en la que he podido confiar siempre. Gracias, de verdad.-le muestro una pequeña sonrisa.
-De nada Justin. Charlie ha sido una completa gilipollas al irse con otro mientras decía que estaba muerta. No sabe lo que se pierde.-posa su mano derecha en mi rodilla.

Suspiro y miro a Scarlett, la cual no deja de reír porque Hugo no deja de hacer gilipolleces. Hugo es su padrino, son como uña y carne. Es imposible separarlos. Sonrío ante aquella escena y vuelvo a mirar a Sheryl.

-No entiendo por qué te dejó, con lo pillada que se le veía.-niega con la cabeza.
-Parece que se cansó de mí.-miro mis manos juntas. Oigo como bufa.
-Hugo, ¿te puedes quedar con Scarlett un segundo?-miro a Sheryl.
-Claro.-responde Hugo. Sheryl me agarra la mano izquierda y nos levantamos, frunzo el ceño. Llegamos a mi habitación y entramos, mientras que ella cierra la puerta.
-Justin, tienes que superar todo esto. Tú puedes superarlo, ¿vale?-me agarra de las mejillas.-Tienes que decirle a Scarlett que su madre está viva.-suspira.
Muerdo mi labio.
-¿Y si me odia por mentirle?-un nudo se forma en mi garganta.
-Eso no va a pasar. Scarlett te ama, te admira.-sonríe.

Me lamo los labios, ¿qué me está pasando? Sí, vale que llevo como 10 años sin mojar... pero, ¿con Sheryl? Hombre, está buena... MUY buena.

La agarro por la cintura y la pego a mí por completo.
-Justin.-dice confusa. Y sin más, la beso. La empiezo a besar como un loco, ella al principio no me sigue el beso, pero luego sí.
Llevo mis manos a su culo, lo levanto y lo aprieto con mis manos. Nos separamos pero me vuelvo a pegar a sus labios. La cojo a horcajadas, mientras que ella agarra mi pelo mientras tira de los mechones cortos de éste.
Nos tumbamos en la cama y meto mi mano derecha bajo su camiseta. Pero me separa.
-Justin, para. No sabes lo que estás haciendo.
-Créeme, sé perfectamente lo que estoy haciendo.-sonrío divertido. Sonríe pero niega con la cabeza.
-Tú amas a Charlie. No puedes acostarte con una de sus mejores amigas. Sería de muy hijo de puta.
-Ella es una puta cerda, me engañó con otro tío que ni siquiera le vi la puta cara. ¿Me estás hablando en serio? Por favor Sheryl, no seas inocente.-me levanto de encima suya y me quedo sentado en el filo de la cama.
-Justin, quizás ella lo hizo por alg-
-¡No lo hizo por ninguna razón! ¡Es una guarra, la puta mujer que yo amo me engañó! ¡¿Crees que merece mi perdón por eso?! ¡Me dejó sólo con mi hija recién nacida!-me levanto de un bote.-¡Se hizo la muerta mientras se escapaba con un cabrón!-las lágrimas han salido de mis ojos sin mi permiso.
-¿Qué te pasa papá?-oigo como la puerta se abrió y giro mi cabeza, viendo a Hugo y a mi hija.
-¡Que tu madre es una puta! ¡Que no está muerta, nos abandonó! ¡Es una cerda, la odio! ¡Es la persona que más odio en esta puta vida de mierda! ¡Si pudiese matarla ahora mismo lo haría!-empiezo a pegarle patadas a la pared.
-Justin, para. Para, vas a hacer a tu hija llorar, joder.-Hugo me agarra por los brazos.
-¡Suéltame!-me deshago de su agarre. Lo empujo.-Scarlett, tu madre es una zorra. Ni la amo ni pollas en vinagre. ¡La odio! ¡Se fue con otro, dejándonos a nosotros dos solos!-grito mirando a mi hija.
Los ojos de mi hija se cristalizan al momento. 
-Justin, no la pongas en contra de su madre...-Sheryl salta con esa.
-Es lo que se merece. El rechazo de su hija, por puta.-me siento en el filo de la cama y las lágrimas vuelven a salir de mis ojos.
Noto a Scarlett a mi lado y me agarra la mano.
-Scarlett, tu madre es muy buena, no tienes por qué odiarla.-dice Hugo.
-¡Ha echo sufrir a mi papá! ¡No pienso mirarla a la cara si aparece!-grita mi pequeña.

*

Salgo de la ducha, el calor se hace con mi cuerpo por el vapor que se queda pegado en las cuatro paredes.

Me lío una toalla alrededor de la cintura y salgo del baño.
-¿Scarlett?
-¿Sí?-se oye de lejos. Voy hacia el salón y no me espero visita.
-Oh, nena, ¿qué te dije que hicieras si venía alguien?-me pongo tras la puerta al ver a Erika.
-Oh venga, que somos familia Justin.-Erika empieza a reír.
-Eres una cabrona.-la señalo con el dedo índice. Entro en el salón y me acerco a ellas.
-Desde pequeña.-se levanta y nos abrazamos.-Te eché de menos, musculitos.-dice mientras nos separamos.
-Y yo a ti guarra.-murmuro para que Scarlett no se entere. 
-Cabrón.-me golpea el abdomen.-Por cierto, me llevo a tu hija una semana. ¿Sobrevivirás sin ella estos días?-arquea una ceja.
Miro a Scarlett y tiene una sonrisa de oreja a oreja.
-Creo que podré.-le guiño un ojo y Scarlett se abalanza a mí.
-¡Gracias papá!-grita de la emoción mientras me abraza fuertemente. Le sigo el abrazo.
-No me la malcríes eh.-miro a Erika.
-Perdona, pero la tienes alejada de todos sus amigos. Y sí, me refiero a los chicos. ¿Por qué no la dejas ir con chicos?-dice con su ceño fruncido.
-¿Yo?-me hago el ofendido.
-Papá, ni siquiera quieres que el primo Guy se me acerque.-salta mi hija.
-¡Porque es hijo de esta loca!-señalo a Erika.
-¡Oye!-Erika empieza a reír.-Que mi hijo es muy bueno eh. Y te aprecia.-dice.
-Tu hijo tiene 15 años y la última vez que lo vi cerca de mi hija le estaba sobando.-me cruzo de brazos.
-No me estaba sobando pap-
-Te estaba sobando. ¿Te crees que yo soy tonto y no he sobado a nadie?-miro a mi hija con la ceja arqueada.
-Oh vamos, se llevan sólo 3 años. Tu hija es una puñetera modelo y mi hijo está salido, como tú en tus tiempos. ¿No te acuerdas?-Erika empieza a reír. Muerdo mi labio.
-Largaos ya.-salgo del salón, mientras las risas de las dos inundan mi cabeza.

Ay Erika, no te pareces nada a tu hermana...


-Una cerveza.-le digo a la camarera que está tras la barra. Asiente y miro el bar, gente jugando al billar, parejas besándose. Suspiro y un nudo se forma en mi garganta.
-Tome.-oigo a la camarera. Giro mi cabeza y le tiendo el dinero.
-Gracias.-le sonrío y me bebo la cerveza de un sólo sorbo.
-Vaya, ¿problemas personales?-oigo decir a la misma camarera. La miro y asiento.
-Has acertado. Un chupito de tequila guapa.-le guiño un ojo. Ríe y me lo sirve, junto a una pizca de sal y una rodaja de limón.
Cojo los granitos de sal y me los coloco en la mano. Agarro el vaso y me lo tomo, haciendo que mi garganta queme por el amargo sabor del tequila. Chupo la sal de mi mano y muerdo el limón.
-El primero que no pone cara de asco tomando un chupito de tequila.-oigo una voz femenina a mi lado, giro mi cabeza y veo a una pelirroja preciosa mirándome coqueta.

Tiene unos ojos grises preciosos, una piel blanca como la porcelana, unas pocas de pecas por su cara y unos labios rojos carnosos. Mi boca cae al suelo, joder, qué buena está.
Sonríe y se sienta un banco más cerca, justo a mi lado. 
-Juliet, Juliet Evans.-tiende su mano.
-Justin, Justin Bieber. Un gusto preciosa.-agarro su mano y la llevo a mis labios, dando un beso escaso y duradero en esta.
Muerde su labio mientras sonríe.
-Eres bastante guapo Justin, ¿qué hace un hombre tan apuesto sólo?-bebe de su licor de manzana sin apartar su mirada de mí.
-Podría preguntarle lo mismo, señorita Evans.-sonrío de lado y ríe leve.
-Qué caballero.-coloca un mechón de su pelo rojizo tras su oreja.

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¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Siento haber tardado tanto cielos míos. Pero no sabía como continuar, ahora sí :))
Como habréis visto hay un nuevo personaje a parte de Scarlett... Juliet. Acordaos de esa mujer, porque más adelante, ¡BOM! Algo pasará.

¡Os amo y darme vuestra opinión por favor!

-Marta (Tengo nuevo user) --- @demitefollo_ ---

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